domingo, 13 de septiembre de 2015

Editorial N° 2 "Tribuna Laboral"

En esta segunda edición Revista Tribuna Laboral llega a usted en formato digital, a diferencia de la edición anterior impresa en papel, teniendo como principales objetivos ampliar nuestra red de lectores de manera masiva y, a la vez, amigable con el medio ambiente.
Nuestro actual formato pretende hacer partícipe al lector de forma directa, ya que consta de espacios de libre opinión, cuya idea es dar a conocer las diversas críticas que tiene la población estudiantil y académica de la Universidad de Viña del Mar, junto a la importante participación de la ciudadanía que se interesa por las temáticas jurídicas expuestas en la revista, además de dar respuesta a dudas que pudieran presentarse, pues se considera a cada lector como un pilar fundamental en la construcción de elementos temáticos para futuras ediciones, siendo cada uno de ellos un evidente aporte en la visión de sociedad contemporánea.
Es en este sentido que la temática a tratar en esta oportunidad por tribuna laboral se enfoca en la población penal juvenil presentada en la ley 20.084 promulgada el 28 de Noviembre del 2005 y publicada el 07 de Diciembre del mismo año.

Mediante una serie de datos correspondiente a dicha población penal, enmarcada entre los 14 y 17 años de edad y con sus respectivos gráficos, se expondrán diversas ideas e interpretaciones que, con el aporte de los lectores, pretenden ampliar el conocimiento de las problemáticas presentes en el sistema penal juvenil en relación con el ámbito educativo, teniendo en cuenta que la privación de libertad es la última instancia que la justicia considera como pena a esta población, teniendo en cuenta que ésta coarta el desenvolvimiento de las principales actividades y deberes de los jóvenes, he aquí nuestro interés por analizar estadísticamente la condición educativa de esta población, entendiendo que la educación es el vehículo de movilización social por excelencia. 

El 86% de la población penal en Chile no ha completado su escolaridad


Falta de educación, de salud, consumo previo de sustancias problemáticas como drogas o alcohol, son algunas de las condiciones y conductas que más se repiten, en el primer estudio de "Exclusión en personas privadas de libertad" del país.
De acuerdo a los resultados entregados por el primer estudio de "Exclusión en Personas Privadas de Libertad" en el país, impulsado por la Fundación San Carlos de Maipo y realizado por Paz Ciudadana, el 86% de la población penal encuestada no cuenta con educación escolar completa. Este análisis permitió establecer una trayectoria en la vida de los sujetos, identificando el acceso a derechos que han tenido en libertad y al interior de la cárcel.

La Fundación San Carlos de Maipo, que ha trabajado con población penal desde el 2012, lanzó este estudio de Exclusión, con apoyo de Gendarmería, donde se encuestó a más de dos mil internos de recintos penales ubicados en: Antofagasta, La Serena, Rancagua, Concepción, Temuco, Puerto Montt, Santiago Sur, Colina I y CPF San Joaquín. Además,

En entrevista con Publimetro, el gerente general de la Fundación San Carlos de Maipo, Marcelo Sánchez, explicó que el estudio se realizó por el  interés de ir detectando factores que inciden en las conductas delictivas de la población penal, así como en los elementos que contribuyen a su reinserción, a partir de la realidad intrapenitenciaria.

"La falta de acceso a determinados bienes sociales como la educación y la salud, constituyen factores de riesgos que catalizan comportamientos 'antisociales'. También queríamos determinar si las condiciones de exclusión, previa a la reclusión, disminuían o se profundizaban al interior de las cárceles", señala.

Entre los resultados se despliega que el 7,3% es analfabeto. Este bajo nivel formativo se relaciona con condiciones familiares: baja escolaridad de los padres y problemas familiares y económicos. Además, 1 de cada 4 internos tuvieron un padre/madre interno, antes de la reclusión. Asimismo, el 64,7% abandonó su hogar siendo menor de edad y el 42,5% estuvo alguna vez en un centro de menores, y también se registraron altos índices de consumo de drogas y alcohol, previo al encarcelamiento llegando a un 61,6%.



Sánchez señala que "esto nos refiere a mirar en profundidad cómo la falta de acceso a determinados bienes sociales, puede incidir a potenciar comportamientos antisociales en una persona con riesgo criminológico y, en consecuencia, debiera poner un alerta en factores de riesgos, tales como la deserción escolar, el consumo problemático de drogas y alcohol, el abandono temprano del hogar, el acceso a la salud, el embarazo adolescente y otros que puedan catalizar conductas de riesgo".

El estudio determinó que la pérdida de relaciones significativas durante el período de condena y contar con antecedentes post condena, "dificultan gravemente sus procesos de inserción en la comunidad". Si bien los internos en general cuentan con un capital formativo que ha mejorado, esto no es suficiente por si mismo para lograr la reinserción social.

Marcelo Sánchez, afirma que los altos índices de reincidencia y el bajo acceso a programas efectivos de reinserción dentro de las cárcles, sugieren la necesidad de evaluar si tales recursos pueden ser más eficientemente utilizados en fortalecer el sistema de penas alternativas. "Se debe poner como foco disminuir la reincidencia y potenciar la efectiva reinserción social que fortalece los vínculos pro sociales, al centrarse en la persona por sobre el delincuente", agrega.

PUBLICADO : 6 Julio  2015 en Publimetro


Niveles de educación en menores de edad pertenecientes a la población penal. (Investigación de Mauricio Aranda Lira (Abogado-UVM)


          En esta segunda Edición de Tribuna Laboral Mauricio Aranda Lira, joven abogado egresado recientemente de la Universidad de Viña del Mar, nos mostrará un estudio estadístico que realizó sobre la escolaridad de la población penitenciaria de la Quinta Región.
Este número 2 de la revista de nuestra casa de estudio, está enfocado precisamente al área penal, por lo que es interesante conocer la relación entre el nivel de educacional alcanzado de acuerdo a sus edades. Es por ello que hemos escogido este caso
Mauricio Aranda Lira, ha hecho un interesante estudio sobre los menores de edad que se encuentran cumpliendo algún tipo de condena alternativa, es así como ha llegado a identificar los cursos en que éstos se encuentran, ver quienes han desertado y así cumplir, como medida alternativa, el cumplimiento total de la escolaridad primaria y secundaria  obligatoria.
Mauricia Aranda, nos comenta los resultados de su investigación y entrega el detalle de la interpretación de las cifras arrojadas.
“El primer gran problema que tuve al aceptar el desafío de levantar un estudio estadístico, fue el obtener los datos, pues las instituciones que realizan estas labores, son muchas y variadas, por lo que no se encuentra centralizada la información, muchas veces debí viajar de comuna en comuna y en otros casos, pedir las fichas de los menores y verificar por cuenta propia el nivel alcanzado” (Mauricio Aranda)
En este reportaje se encuentran los datos más importantes de la investigación de Mauricio Aranda, las que comenzamos a explicar a continuación.
En primer lugar hay que tener presentes que los menores de edad son imputables desde los 14 años de edad, en razón de la ley 20.084 promulgada el 28 de noviembre de 2005 y publicada el 07 de diciembre del año 2005.
Mauricio Aranda Lira, por motivos estadísticos determinó la cantidad de jóvenes con sus estudios inconclusos, y que presentaron la característica de deserción escolar, pues no se contabilizan a aquellos jóvenes condenados en momentos en que se encontraban realizando sus estudios de manera regular; además, el rango de edad considerado es de aquellos jóvenes entre 14 y 17 años que son los que son procesados por la ley anteriormente expuesta.
Los resultados arrojados de la investigación fueron los siguientes datos.


Edad/ Años
Cantidad.
14
800
15
600
16
350
17
200







Posteriormente se determinó el nivel educacional alcanzado al momento de abandonar los estudios, lo que arrojó la siguiente información.

Jóvenes de 14 años que han abandonado sus estudios formales y el último nivel alcanzado.
           
Edad
Curso
Cantidad
14
0 escolaridad
50
14
1 °  Básico.
20
14
2°  Básico.
30
14
3°  Básico.
50
14
4°  Básico.
35
14
5°  Básico.
70
14
6°  Básico.
100
14
7°  Básico.
125
14
8°  Básico.
200
14
IM
100
14
IIM
20










  













Jóvenes de 15 años que han abandonado sus estudios formales y el último nivel alcanzado.

Edad
Curso
Cantidad
15
0 escolaridad
30
15
1 °  Básico.
20
15
2°  Básico.
30
15
3°  Básico.
40
15
4°  Básico.
55
15
5°  Básico.
60
15
6°  Básico.
40
15
7°  Básico.
35
15
8°  Básico.
55
15
IM
70
15
IIM
65


Jóvenes de 16 años que han abandonado sus estudios formales y el último nivel alcanzado. 

Edad
Curso
Cantidad
16
0 escolaridad
20
16
1 °  Básico.
15
16
2°  Básico.
14
16
3°  Básico.
13
16
4°  Básico.
15
16
5°  Básico.
14
16
6°  Básico.
15
16
7°  Básico.
35
16
8°  Básico.
40
16
IM
49
16
IIM
60
16
IIIM
60
















Jóvenes de 17 años que han abandonado sus estudios formales y el último nivel alcanzado.

Edad
Curso
Cantidad
17
0 escolaridad
10
17
1 °  Básico.
5
17
2°  Básico.
7
17
3°  Básico.
6
17
4°  Básico.
6
17
5°  Básico.
10
17
6°  Básico.
15
17
7°  Básico.
35
17
8°  Básico.
45
17
IM
49
17
IIM
22
17
IIIM
40
17
IV M.
50


*Sobre la base de los datos expuestos en esta primera instancia, es que encontrarán los análisis de la información arrojada en el enlace (Interpretación de los datos estudiados)