Tribuna Laboral
lunes, 28 de septiembre de 2015
domingo, 20 de septiembre de 2015
Análisis de los datos arrojados
1.- Los menores que más presentan
deserción escolar son los de catorce años, ya que se representan un total de
800 jóvenes de un total de 1950 correspondiendo al 41 % de la población penal
menor de edad. Y dentro de los 800 menores, el curso que mayor deserción tiene
es octavo básico, con un total de 200 jóvenes correspondiente a un 25% de los
jóvenes de 14 años y a un 10,25% de la población penal total.
De lo anterior puede deducirse
que la gran cantidad de desertores de octavo básico se debe a que, por lo
general, al pasar de educación básica a enseñanza media, los estudiantes, en su
mayoría, deben buscar un nuevo escenario, muchas veces saliendo de su
población, lo que sumado al gasto en transporte, producen que el alumno opte
entre asumir el gasto y el esfuerzo que supone el educarse, o intentar aportar
económicamente al hogar, decidiendo muchas veces por la segunda opción,
abandonando su proceso educativo.
2.- Teniendo en cuenta que entre
los catorce y quince años comienza la adolescencia, periodo en que el joven se
aísla y comienza a formar su mundo privado, su búsqueda de identidad y a
contradecir a sus padres podríamos afirmar que son elementos claves en un
posible inicio de una vida delictual; ésta sumado a la posible influencia de
amistades. Así que la relación entre delincuencia y deserción escolar se ven
directamente proporcionales entre estas edades.
3.- Es preocupante la cantidad de
jóvenes con 0 (cero) nivel de escolaridad (un total de 110 menores)
4.- De acuerdo a las edades, la
deserción escolar va disminuyendo paulatinamente, observándose las siguientes
cifras: los menores con 14 años de edad que al momento de delinquir se
encuentran en estado de deserción escolar corresponden a 800, siendo el 41% del
total de la población, bajando a 500 jóvenes a los 15 años, correspondiendo a
un 25,6% del total; por otro lado los jóvenes de 16 años que han abandonado el
sistema escolar son 350 correspondiente al 17,9% del total de la población,
finalizando con los menores de 17 años de edad los que serían un total de 300
correspondientes a un 15,3% de la población penal completa.
Conclusiones
Es importante en primer lugar
apoyar fuertemente las transiciones en la formación escolar, partiendo con el
paso de la pre-básica a primer ciclo de enseñanza básica, ya que hay un total de
110 jóvenes correspondientes a un 5,64% de la población total. A lo que pudiese
sumarse el fortalecimiento de la educación preescolar y salas cunas públicas.
Por otro lado debe guiarse a los
jóvenes en la transición del segundo ciclo de enseñanza básica a la educación
media, pues la gran mayoría de los desertores (con 340 menores, correspondiente
al 17,43% del total del universo estudiado, más un total de 268 jóvenes que
desertan en primero medio, lo que corresponde al 13,74 % del total de la
población penal) se encuentran en este nivel de transición.
Otro dato importante, es que 1365
menores condenados entre 14 y 17 años de edad, correspondiente al 70% del total
del universo estudiado, no terminaron enseñanza básica, lo que lleva tempranamente
al mundo delictual. Por lo tanto deben fortalecerse estos niveles educacionales
con la finalidad de que el niño no abandone el sistema.
martes, 15 de septiembre de 2015
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